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Entradas

Un cuento de semana santa (Historias de pueblos y más allá)

Noche de vigilia pascual, el párroco de la iglesia de mi pueblo no tuvo mejor idea que realizar el vía crucis, esa noche, recorriendo el antiguo cementerio que se encontraba a cientos de metros del poblado. Yo no quería saber nada con asistir, pero mi abuela, vieja rezongona y ferviente admiradora de todos los santos, no reparó en tomarme del brazo y acusarme a punta dedo de adoradora del diablo y de todos los infiernos. En ese momento, no sé si tuve más miedo de que terminara por darme una tunda, si continuaba con mi rebeldía, que temor de que el mismo satanás me llevara de "las patas" -como ella le decía a las piernas- esa misma noche mientras dormía. Ya ni sé  en qué momento, pero me cazó fuerte de las orejas, me llevó frente al fregadero, me lavó la cara con jabón blanco, mientras yo cerraba fuerte los ojos para que no se me metiera la espuma adentro y luego se me irritaran, pero mucho no pude evitarlo. Tomó un viejo trapo que hacía de toalla - la economía de l...

El pianista

Ella bailaba envuelta en mágicos pentagramas, que se desprendían en cada soneto. Bella, clásica bailarina, gozaba de su melodiosa esclavitud. Sujeta de pies y manos, cual marioneta, a las cuerdas de la polifonía nacidas del magistral universo de su amado pianista, le permitía a su cuerpo ondularse. Ella era su inspiración, su musa. Almas gemelas conectadas desde la eternidad y por la eternidad. Bajo la sombra de una pérgola. Donde se abraza fielmente el rosedal, teñido de rojo carmín, tocó las más dulces melodías que cortejaban a su pasión. Más de cien años pasaron después de su último adiós.  El sonar de su piano viaja con el viento. Las teclas resuenan al mando de sus dedos poseídos, víctimas del más tierno hechizo de amor. Nadie lo ve, pero todos pueden oírlo.  Bajo la pérgola cada cien años ella regresa a danzar para él. La tinta del caos.

Sorpresa

Nadie se habría imaginado que llegaría tan repentinamente el final de sus días. Era tan enérgica y a pesar de sus noventa y pico, ocultos en una enorme sonrisa diaria. Tristemente, parece ser, que ocultaba un malestar profundo al que a nadie había dado a conocer. Que más decir que era la alegría de la casa, la revoltosa que madrugaba y nadie dejaba abrir los ojos por las mañanas sin darle un pequeño zurraso con la almohada, la¿ que velozmente y sin temblar quitaba de debajo de la cabeza de sus nietos, y del que ni la nuera se salvaba. Antonia, se habría de irse de este mundo aquella mañana, tras un silencioso infarto que no dio tiempo a nadie para un último abrazo. El velatorio estaba repleto de familiares y amigos que iban a despedirse, la prima Magdalena no paraba de darle golpes al ataúd … - ¿Por qué? ... ¿por qué?... por… queeeeaaahhhhhh….- sollozaba , aferrada a los pies de la abuela y llenándola de lágrimas. Llegado el momento de darle el último adiós… -¡Que la ino...

Huérfano

Camina el changuito, descalzo, con los pantalones arremangados y la escarcha pegando sus pies al asfalto, como evitando la patinada. Las manguitas de esos harapos, que apenas le cubren el torso intentando burlar el frío, le hacen de regadera mientras intenta limpiar un vidrio. Carita sucia, desde temprano le pone el pecho al destino.  Sin desayuno, con suerte un pedazo de pan duro  como para callarle al  estómago el rugido.  Indiferente la gente pasa, murmurando que la madre, que el padre,  que el presidente y todos los santos…que Dios se apiade por tal descuido… murmullos desde la distancia, que al niño no le hacen ruido. Sonríe con picardía, extiende su pequeña manito: -Señor ¿me da una monedita? -¿y tus padres? -Soy huerfanito. Obtiene la monedita después de limpiar el vidrio y el padre de lejos lo mira, detrás de un árbol bien escondido, esperando lo facturado al final del día para irse comprar un vino. Solloza el changuito descalzo, está ...

Despierta

Cada vez que Alma, su mamá, tenía un día gris la pequeña Luz tomaba un lápiz amarillo y dibujaba un gran sol sobre la pared del dormitorio para  alegrarle los  días. -Mira mamita, es para que despiertes... Te quiero mucho sabes, y te extraño. ¿Vienes a jugar conmigo?...Despierta, te necesito - eran las frases entrecortadas que pronunciaba la pequeña con cada intento de sacar a su mami de su profundo sueño. Los años pasaron. Luz creció, y continuó iluminando cada uno de los días de su madre dibujando un sol por cada amanecer, en la blanca pared de la habitación del neurosiquiátrico, donde Alma encontró al fin iluminación al abandonar este mundo, víctima de la depresión. Luz, sobrevivió a la oscura soledad en la que creció... La tinta del Caos

Amor de padre

-Mi niña, estamos a pocas semanas de tus 15 primaveras. Si pudieses pedir un deseo, que pedirías? -Papá, me has dado todo lo que he soñado en mi vida, ya no me queda mucho por pedir... Lo único que me queda por cumplir, bien sabes que es imposible porque mis piernas no me lo permiten y nunca respondieron ni responderán a mí. -Solo, dime hija... -¿Ves esa montaña? De la que siempre me hablas lo bella que se ve la luna y las  estrellas por las noches? -Sí, aquella que solemos mirar por la ventana al amanecer... -sí papá, esa misma... Yo daría mi vida si fuese posible, por estar allí y contemplar el manto nocturno del firmamento.. Sin pensarlo dos veces, el padre de la futura quinceañera, después de escucharla atentamente, se dirigió a una costurera y realizó un pedido especial. Pasaron las semanas y llegó al fin el tan ansiado día. -Buen despertar, luz de mis ojos- dijo el padre a su jovencita con un beso en la frente-¡ Llegó la hora de cumplir tu sueño! -Pero .....

Cena de otoño con los vampiros de Poe

Intento determinar en un profundo examen de conciencia la razón por la que mi apetito se activara exageradamente  antes de finalizar el ocaso. Solo recuerdo que salí abruptamente de mis aposentos y tomé mi celular, que se encontraba en una mesa, en la que también se hallaban mis fotos y varios floreros con rosas y jazmines, cuyos pétalos habían caído de su sépalo hacía ya varios días. Mi estado mental era confuso, no conseguía ni siquiera reconocer mi habitación, supongo que el estado de somnolencia en el que aun me encontraba me mantenía en una especie de trance que me hacía delirar en mis observaciones del extraño entorno. En fin, todos los objetos que me rodeaban eran míos, en conclusión, definitivamente era mi dormitorio. El estómago me hacía ruido, más bien parecía un alarido, como si mis tripas no hubiesen probado bocado durante días. Con el celular en mano, abrí mi cuenta de una de mis redes sociales y a modo de chiste publiqué, en mi estado, sobre mis antojos de de...

No eres tú, soy yo

-La toxicidad no está en los demás, está en uno mismo y contamina a los demás. -¿ Entonces? -Primero me desintoxico a mi misma, me libero de cargas innecesarias, esas de las que pesan dentro de mí y que por el simple hecho de estar molesta y de no aceptar que vienen de mí se las atribuyo a los demás.  -¿Luego? -Una vez limpio mi interior, renuevo mi ser de energías positivas ( como cuando inhalo) las retengo, pero ni bien se contaminan de nuevo las elimino ( como cuando exhalo), y las renuevo inmediatamente antes de que vuelvan a contaminar mi yo interior. Y cuando termino conmigo, vuelvo a echarle un ojo a mi entorno y es ahí donde me doy cuenta que los tóxicos no eran los demás sino yo misma. -¿ Y si lo eran? -De segura para ese entonces ya se habrán ido, porque los opuestos, en realidad no se atraen, como nos enseñaron en química, se repelen y mi entorno ya estará limpio. -¿ Y... tus amigos que piensan ante este cambio de actitud? - Si eran amigos, seguirán allí, donde quiera...

LO QUE LOS GRANDES NO VEN

Hacía frío. La madre mecía a su niño, sentada en una esquina en la vereda,lo protegía entre sus brazos.  No pedía limosnas, solo un corazón compasivo que les ofreciera  refugio durante la noche o al menos una manta que les brindara calor.  La gente caminaba con apuro por las calles, la miraban con desprecio si es que con suerte tropezaban con ella y la veían.  Una niña caminaba con su  padre quién la jalaba de la mano para apresurar su paso, tenían que llegar a las tiendas donde la esperaban sus regalos. Se libró de él por unos instantes, corrió con prisa hasta la esquina, se quitó su abrigo y se lo entregó a la mendiga para que arropase al niño.  El padre de la pequeña, fue a buscarla con enojo -Dónde estabas?! vas a perderte entre tanta gente?!. No te acerques a esa pordiosera!!! - Papá!!!- respondió, frunciendo el ceño y con sus manitos en la cintura- Que tontos que son los grandes!!! no ves que es mamá María y en sus brazos está el niño Jesús, s...

Hay circunstancias en las que simplemente rompemos las estructuras y encontramos escapatorias divertidas jugando a satirizar el tiempo y a sacar la fémina caótica que llevamos dentro ;)

QUE CORTEN LA CABEZA!!!! -Piedad! pedía él , aún sabiendo que no era culpable del hecho que se lo acusaba. -Ejecuten en a este infiel! , ordenó Regina. -Piedad!!!!- suplicaba el caballero mientras los verdugos cubrían su cabeza con un saco negro. -La guillotina!!- ordenó Regina a gritos y enfurecida. Los verdugos trajeron un artefacto similar a una guillotina pero de menor tamaño, y en él no cabía una cabeza... Colocaron la reducta guillotina a la altura de la pelvis del amante infiel, según la reina... pusieron su miembro eréctil entre el cepo (adaptado a los fines) y ante un guiño de ojo y una sonrisa funesta de la temida reina dejaron caer la cuchilla. Finalizada la ejecución, tras los atroces gritos de aquel hombre, la reina hizo colocar su trofeo en su variada colección de amantes infieles. Eva LA DULCE VENGANZA Cierta mañana en la que el Rey concedía audiencias a sus súbditos, para oír reclamos y sugerenc...

BUSCANDO A MI POETA

En las calles de la ciudad intento descubrir al poeta pensar un poquito de su pensadera hilando tramos de angustia con poesía deshilachando la alegría en retazos de realidad  entender por qué  entre tanta gente lo acompaña de la mano su soledad Lazarillo noble de la imaginación perdida Obsoleta y mundana mente despierta sensible a los estímulos del corazón Lo veo cerrar los ojos y pestañear  más de mil veces al viento mientras lo deja sin aliento  el ave que con cautela ve partir de su nido a su pequeño pichón que aspira poder sobrevolar la vida  sin miedo del cazador Suspiro al sentir sus ansias de vislumbrar la naturaleza entre lo que queda de maleza perdida como aguja entre la paja entre concreto y concreto volviéndole al cuerpo el aliento al hallar una pequeña flor Insomnio de madrugada que me recuerda de nuevo al poeta intentando despertar al planeta gritándole a la memoria que le devuelva la razó...

CUESTIÓN DE UN BESO

-Se me está borrando tu rostro... -Amor, entiendo que han pasado meses... -Se me está borrando tu rostro... -Pronto estaré allí contigo... - Tengo miedo de olvidarte... Se me está olvidando tu rostro... -Sé que me reconocerías en el eterno silencio, sin que yo diga una palabra. -Ya no recuerdo tu mirada... Se me está borrando tu rostro... - Un beso hará que regrese tu memoria, aún en la oscuridad. -Hola... Hoy no respondiste mi llamado, ha pasado mucho tiempo ya de la última vez que te ví... Y se me ha borrado tu rostro... Él, detrás de ella, apagó la luz para que no lo viera, lo tomó suavemente por los hombros y la giró suavemente sin permitirle abrir los ojos hasta ubicarse frente a ella. Sus labios se fusionaron en aquel beso prometido como si fuese la primera vez. Ella, en medio de la oscuridad y sin poder verlo le dijo: - he olvidado tu rostro... Pero jamás olvidaría los besos que conectan nuestras almas..

ALONDRA

Alondra tienes un lugar exclusivo en mi corazón , tu trono, a la espera de anidarte de acurrucarte, entre mis brazos sobre mi pecho. Alondra, canto sobresaliente entre ruiseñores en mis oidos. Reina del trigo dorado que en mi vientre adornaron tus cabellos. Vuela niña mia que tu vuelo sea alto, sobre los campos donde el soberano ve al hombre darle vida al sembradio y en manos del mismo destino ve cegar la cosecha o antes morir a causa del inclemente temperamento del tiempo. Alondra, niña mía, vuela si quieres domina tu libertad, porque tu vida por mas mia que la crea tuya será por siempre, a ti te pertenece el arte de aprender a amar, de abolir el sufrimiento con sabiduría... Pero nada se nace sabiendo por mas que las alas al viento nos hagan creernos dueños del universo. Que todo lo hemos visto y que nada nos queda por ver siendo dueños sin ser, en lo absoluto, de la verdad y la razón. Alondra, en las tie...

SIN ELECCIÓN

Yo no sabía quiénes eran esas personas ni por qué lloran sus padres, estoy tan lejos de todo. No tengo tv por cable, ni mucho menos eso que le llaman internet, pero alguien me dijo que se pelean. Que no se conocen, pero igual se pelean. Ayer salí de paseo con mis hermanos en busca de juegos entre las ruinas que dejaron jugando a eso que juegan los grandes. Guerra creo que le dicen... Algo así me contó mi papá antes de irse a jugar con ellos. Me pareció muy tonto ese juego, te pones una banderita y un disfraz del color que te dicen  los "peluqueros" - así los llamaba mi pá- esos que lavan cabezas, que más bien para mí son zombies porque se la pasan comiendo los cerebros de la gente. Luego, solo apuntamos al cerebro de otro niño, a su mamá, a su hermano, y a otros niños. Desde arriba, por supuesto, duele menos porque no impresiona el rojo, desde arriba. Llega la noche y sueño con ese juego, no se me hace difícil soñar cuando se oyen a lo lejos, muy a lo lejos, los es...

HISTORIA... DICEN POR AHÍ

Historia, dicen por ahí, son puras aproximaciones probabilísticas de lo que fue o pudo haber pasado. Conjeturas de un ermitaño observador que se sentó horas a plasmar en papel lo que le contaron o investigó y que según sus deducciones, acompañadas de su capacidad relativamente interpretativa, pasó con un margen de error mayor o menor, no estimado ni estipulado en la normativa ISO de la vecina que barría la vereda ( según sea la época y sus nomenclaturas), mientras la lengua se le hacía agua para ir corriendo a contárselo al vecino, que se lo contó un conocido sucesor o pariente de quien estuvo en el momento y lugar exacto de los acontecimientos. Pero estaba medio sordo el susodicho y creo le entendió lo que la vecina le contó. Como el prócer de quién se hablaba estaba muerto, el pariente medio tuerto, principal testigo de la ejecución, le relató al historiador, tartamudo de los nervios, lo que mi libro en sus páginas de historia distorsionada me cuenta en forma de cuento, co...

MEMORY

Frente al escenario, contempló su vieja rutina de baile. Un brillo de ansiedad iluminó su rostro, mientras observaba con detenimiento cada uno de los movimientos que su ondulante cuerpo ejecutaba. Sus piernas y brazos se agitaban con la gracia y la delicadeza del vuelo de un cisne, su rostro radiante y aquella melodía de una etapa gloriosa. Con los parpados apretados y constantes suspiros contempló su pasar sobre el escenario de un teatro repleto ... Y la ovación estremeciéndola desde las entrañas. Subió al entablado por la rampa, mientras el corazón se le agitaba, presta a dar su último baile. Una vez arriba, se abrió el telón, las luces se encendieron y la música comenzó a sonar... Memory...balaba la orquesta... "Memoria, completamente sola a la luz de la luna, Puedo sonreír al recuerdo de días de antaño, La vida era hermosa en ese entonces. Recuerdo cuando sabía lo que era la felicidad, Deja a la memoria vivir otra vez. " La música la t...

DULCE COMPAÑÍA

Esta noche, mientras duerma, le enviaré a mi emisaria alada a velar por sus sueños. Y si lo besa como beso yo, va a querer venir por mí... si comienza por las comisuras de los labios, esa soy yo. Ven a buscarme. La tinta del caos

UNA MAÑANA CON SUERTE

Como todas las mañanas llegada la fecha, se dispuso a desprenderse de su cama mufado porque le esperaba un día duro de largas esperas en las condensadas colas de bancos y sucursales de pagos en las que debía acudir para saldar sus impuestos y servicios. Pero para su sorpresa, la mañana se pintó diferente. Había descongestión en los bancos y en todas las sucursales que recor rió. Las largas colas de todos los meses habían sufrido una notable reducción. Sin embargo; las pocas caras que había, manifestaban un notable estrés y preocupación en sus portadores impacientes, preocupados e insatisfechos con sus bolsillos. Cabezas gachas, manos en las billeteras, ojos en las boletas... y él comenzaba a sonreír. La gente lo miraba medio raro, pues era el único que sonreía en el lugar. -Hoy es mi mañana de buena suerte- dijo para sus adentros- sin duda es mi gran mañana de buena suerte- continuando con su dialogo interior recalcó: las filas han disminuido, lo que significa que no hay tr...

LLUVIA...LA CIUDAD

Las calles se vuelven río bajo el manto gris que cubren los cielos... ¿la ciudad? Sólo basta asomarse a la ventana para sentir el frío en la nariz llegar a través de los cristales. .. la ciudad? , pasa desapercibida bajo la triste y aburrida fachada que pintan las nubes lloronas al bajar a tierra para empaparla de besos. Mientras tanto yo, en la ciudad, tentada por salir afuera a patear piedritas. Caminar por la vereda salpicando lo que venga, al chapotear mis pensantes pies, bajo la osada idea de extrañar aquello que fue y no sé donde quedó. .. ¿ la ciudad?, bendita urbe de cemento, sin penas ni glorias, bañada de agua de lluvia... la ciudad. La tinta del caos

ADICCIÓN

Era fiel amante de su oficio. Su vida ermitaña aislado en una humilde cabaña, alejado de la gran ciudad lo había llevado a refugiarse en un mundo de pe rsonajes ficticios, los cuales con el tiempo se volvieron su familia y quiénes le hablaban a través del papel... Los años pasaban solitarios y esa gran pasión literaria lo consumía desde adentro obligándolo a escribir la mayor parte del día casi hasta quitarle el sueño... Sus manos sudaban si no lo hacía y la ansiedad en su pecho creaba en él un inmenso vacío que parecía querer provocar su fin. La sed del narrador ermitaño se volvió insaciable y se convirtió en adicción... Fue así que aquella tarde, en su vieja cabaña se entregó por completo al vicio. Tomó su tintero le dio un sorbo y desde ese entonces no dejó de beber. La tinta del caos